Destrucción del patrimonio linense

Como ha ocurrido en infinidad de lugares de España, La Línea no fue diferente y tras la destrucción y la retirada de parte del material por el ejército inglés, las ruinas de toda la línea de contravalación, sus fuertes y baluartes permanecieron en el tiempo abandonados sin protección alguna, muchos fueron los que aprovecharon tal circunstancia para hacerse con las piedras que habían formado parte de esta gran fortificación.

El fuerte de la Atunara, la torre Carbonera, la torre del Molino, la torre del Diablo y acuartelamientos de toda índole han ido desapareciendo en diferentes épocas y por diversos motivos, algunos de estos lugares como otros que ya no existen, fueron relevantes en algunos momentos durante los tres grandes asedios.

Ya en 1939 se iniciaba esta destrucción cuando se decidió la construcción de los búnkeres aprovechando los cimientos de la antigua línea de contravalación, así podemos observar cómo en Santa Bárbara, San Benito y la línea que unía ambos acuartelamientos tiene sobre sus cimientos varios búnkeres, y, siguiendo la antigua línea de contravalación, aun podemos encontrar algunos búnkeres más.

Desgraciadamente no sería la única intrusión que iba a recibir nuestro patrimonio. Según se iban edificando nuevos edificios se utilizaba el mismo sistema y así quedó una parte de la línea de contravalación formando parte de la antigua muralla del centro «Virgen de la Esperanza», la muralla trasera del cuartel de la Guardia civil (donde también se encontraría el baluarte de Santa Mariana) o el Museo del Istmo o Comandancia, donde más o menos estaba ubicado el baluarte de San José y el centro de mando.

Desde este punto continuaría por el edificio de correos para después cruzar por donde actualmente está la fuente y tomar dirección a la pared trasera del «Ballesteros» (en este espacio, entre ambos, podríamos situar el baluarte de San Fernando), siguiendo la escuadra de la pared del antiguo cuartel cruzaba hasta prácticamente el ayuntamiento actual y allí, siguiendo el trazado del trozo de muralla que hay frente al ayuntamiento hasta la acera del colegio, bajando hasta encontrarse con los jardines de Saccone y, justo en su límite, bajar en paralelo hacia donde termina éste. Allí otro búnker nos indica cuál era su recorrido y dónde se ubicaba el baluarte de San Carlos. Saliendo, buscamos la pared delantera o la muralla del colegio Inmaculada y desde allí cruzar para buscar San Felipe, donde se encontraba el matadero municipal.

(Fuertes y baluartes que conformaban la Línea de Contravalación)

Con posterioridad, y ya en tiempos mucho más modernos (2004/2005/2006), se edificaría en la zona de San Felipe hasta prácticamente destruir la huella de esta formidable edificación y cualquier posibilidad de recuperación.

(Imágenes del fuerte de San Felipe durante las obras)

Aunque se hace referencia en algunos documentos a intervenciones arqueológicas en los años 2004, 2005 y 2006:

  • exhumación de estructuras del fuerte de San Felipe perteneciente a parte del rompeolas, banqueta con parapeto, camino cubierto, contraescarpa y foso de la fortificación (2004);
  • en 2005 en la zona entre el conservatorio de música y el ayuntamiento, exhumación de un trozo de la línea de contravalación y batería de la princesa;
  • en 2006 exhumación en San Felipe de parte del patio de armas, cuarteles, rampa de acceso a la batería y un postigo de comunicación con el foso, nada de todo esto se ha puesto en valor, antes al contrario.

Todos estos datos son extraídos de «INTERVENCIÓN ARQUEOLÓGICA URGENTE EN UN SOLAR DE LA AVDA. PRÍNCIPE DE ASTURIAS, VUELTA CALLE MATADERO. LA LÍNEA DE LA CONCEPCIÓN (CÁDIZ)»; Carlos Gómez de Avellaneda Sabio y Pedro Gurriarán Daza, que pueden consultar en el Anuario arqueológico de Cádiz de 2004.

En 1985 el fuerte de Santa Bárbara se convierte en BIC, pero las intervenciones realizadas hasta la fecha para su consolidación y puesta en valor han sido muy pobres y prácticamente nulas y su estado actual es de abandono total.

Las administraciones, conscientes del deterioro generalizado en toda España de todo el patrimonio y la posibilidad de convertirlos en un motor económico por el auge turístico cultural actual, generando empleo en su recuperación y posteriormente por el incremento comercial que supone estas áreas para los municipios afectados así como la creación de nuevos puestos de trabajo, decidió hace unos años fomentar las actuaciones con ayudas y subvenciones para su recuperación y puesta en valor.

Muchos ayuntamientos ya han solicitado ayudas destinadas a tal fin y ven como, a la vez que recuperan su patrimonio, generan nuevos ingresos tanto para las arcas municipales como para una gran parte de la población que antes se veían, en el peor de los casos, abocados a tener que abandonar sus hogares para buscar el sustento en otro lugar.

Nuestra asociación es joven e inexperta ya que ninguno somos profesionales del sector, esa inexperiencia desgraciadamente se paga muy cara porque no sabemos aprovechar todo el potencial que podríamos desarrollar, vamos aprendiendo sobre la marcha y a marchas forzadas, pero en estos dos años que llevamos recorrido hemos conseguido, gracias a la inestimable ayuda de D. Manuel Romero, crear una ilusión y una conciencia en la población, unas ganas de conocer su historia, ganas de colaborar para poder recuperar sus señas de identidad y un apoyo tan grande que se ha convertido en el motor principal de nuestro proyecto.

Hemos tenidos traspiés muy serios, nos hemos sentido humillados y traicionados en alguna ocasión, pero continuamos, intentamos rehacernos de cada traspiés, volver al principio, bajar nuestras expectativas si hace falta para intentar de conseguir un mínimo atisbo de esperanza porque creemos que una vez consigamos poner en marcha la recuperación de nuestro patrimonio y el pueblo de La Línea vea lo bonito y lo positivo que puede ser para la ciudad en todos los aspectos quiera más y ello obligue a quien corresponda, con nosotros o sin nosotros a darle a nuestra ciudad y su gente el lugar que le corresponde en la historia.

Lamentablemente para nuestras expectativas, el proyecto que actualmente tiene como prioritario nuestro consistorio no es el que hubiésemos deseado, nuestro proyecto totalmente desfigurado y recortado se ha incluido en un proyecto mayor, y estamos intentando recuperar las vías de diálogo que en un momento dado se cortaron con la intención de ver cómo podemos avanzar en la puesta en valor de, lo que para nosotros, es el patrimonio más importante que tiene nuestra ciudad y nuestra historia.

Hay un compromiso firmado entre el consistorio y la asociación para la realización de un proyecto de rehabilitación en una primera fase, el proyecto base fue entregado al ayuntamiento y está aprobado según el propio ayuntamiento por la Delegación de Cultura,

Cuando se entregó para su inclusión en el nuevo proyecto y tras renunciar a pedir la ayuda a Fomento por ser incompatible con la nueva nosotros confiábamos en que iría integro, pero no fue así, ahora queremos retomar el dialogo con la nueva corporación y ver qué soluciones podemos tener y cómo vamos a tratar el tema.

Entretanto nuestra única posibilidad es seguir manteniendo viva la esperanza de que antes o después todo se solucionará y nuestra gente, nuestra historia, nuestros comerciantes, todos saldrán ganando.

En internet encontramos esta fotografía de principios de siglo, con esta fotografía y una actual podemos observar el deterioro sufrido por el abandono y el paso del tiempo.