Lo que hoy es La Línea de la Concepción fue una parte de Gibraltar. A raíz de la Guerra de Sucesión (1701-1713) en España entre el Archiduque Carlos (apoyado por Austria, Inglaterra y Holanda) y Felipe de Anjou (apoyado por Francia), en el año 1704, cuando en Gibraltar, gobernada por el sargento mayor Diego de Salinas, sólo existía una guarnición de unos de 100 soldados, mal equipados, y poco más de 400 hombres, entre paisanos y milicia, que se les podían unir en caso de amenaza, y que apoyaban a Felipe de Anjou, una flota anglo-holandesa de 55 buques de guerra, con una dotación de 4000 cañones, 9000 infantes y 25000 marineros, iniciaron un ataque en el que se lanzaron 30000 proyectiles en un período de 6 horas, y que termino, el 4 de agosto de 1704, con la toma de la plaza de Gibraltar en nombre del Archiduque Carlos, pero los ingleses izaron su bandera y se apropiaron de la ciudad en nombre de la Reina Ana y no del Archiduque.
La parte más importante de población gibraltareña expulsada en 1704 por las tropas británicas se asentó y fundó la actual ciudad de San Roque, en las proximidades del peñón. A San Roque transportó la población española exiliada, los archivos oficiales de la ciudad de Gibraltar y los demás documentos españoles que había la roca, así como la parte del patrimonio histórico que se pudo rescatar, y que allí permanecen todavía. Desde ese momento, el asentamiento de exiliados españoles que funda la ciudad de San Roque pasó a ser considerado oficialmente como la ciudad de Gibraltar en el exilio o textualmente y según reza el lema de San Roque, «la ciudad donde reside la de Gibraltar».
A partir de 1730, con el ingeniero Jorge Próspero de Verboom, se empezaron a construir una serie de fuertes y murallas desde la playa de levante hasta la de poniente que terminaron en 1735. El sistema fortificado diseñado por Jorge Próspero de Verboom se centraba en dos zonas especialmente vulnerables, por un lado, en el istmo, donde se construyeron las principales y más sólidas defensas de la zona en la llamada Línea de Contravalación de Gibraltar, origen de la población de La Línea de la Concepción; la segunda zona especialmente fortificada fue el litoral de la ciudad de Algeciras, única ciudad portuaria de la bahía y zona de partida y aprovisionamiento de los buques de guerra españoles; la fortificación de Algeciras no llegó a ser completa, pues, según los diseños originales del marqués de Verboom, debía construirse alrededor de la ciudad una muralla abaluartada que siguiera la línea de la antigua muralla medieval, los planes del arquitecto jamás llegaron a llevarse a cabo probablemente por el alto coste de la obra.
A levante se localizaba el Fuerte de Santa Bárbara con capacidad para 24 piezas de artillería (18 cañones de a 24 y 6 obuses) y una dotación de hombres muy elevada, Cuerpo de Granaderos, Cuerpo de Caballería con hasta 40 hombres y Cuerpo de Artillería además de un grupo de hombres con la función de limpiar los fosos de tierra. Poseía además 4 cuarteles para la tropa.
A poniente se situaba el Fuerte de San Felipe con similar número de piezas de artillería que el anterior, 18 cañones de a 24 y seis obuses y con idéntica dotación de hombres, a saber, Cuerpo de Granaderos, cuarenta unidades de caballería y artilleros. Tenía cuarteles con capacidad para ochenta hombres y oficiales.
Entre ambos fuertes se disponían de forma equidistante cinco cuerpos de guardia artillados y abaluartados, los baluartes de San Benito, Santa Mariana, San José, San Fernando y San Carlos con capacidad para 25 hombres cada uno y capaces de montar cañones.
La Línea de Contravalación fue destruida en 1810, al igual que la mayoría de las fortificaciones de la Bahía de Algeciras, por el cuerpo de zapadores británico con el pretexto de impedir que cayera en manos de las tropas napoleónicas y con la autorización del gobierno español, circunstancial aliado del Reino Unido.
Hoy sólo podemos disfrutar de estas ruinas del Fuerte de Santa Bárbara.
Nuestra asociación pretende reconstruir el fuerte de Santa Bárbara, para que todos puedan ver cómo era, lo que además de acuerdo a la legislación es perfectamente factible al conservarse toda la documentación original de las obras de su construcción.
Pero no solo queremos que se imaginen como era el Fuerte sino que, para que saber cómo era, tenemos una recreación virtual en 3D del mismo, en un magnifico video que Manuel Romero y su empresa «Otra forma de ver» han realizado para nuestra Asociación, así como una aplicación para ordenador, móvil, o tablet en la que, a modo de videojuego, puedan «pasear» por el Fuerte de Santa Bárbara.
 
 

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Bibliografía